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miércoles, 30 de diciembre de 2015

Baci Brownies: Mi nuevo amore

Suena un tanto cursi el título. Y sí, lo es :P


Hace casi tres años que hice mi primera receta con brownies, el riquísimo brownie cheesecake cuya receta encontré en una revista de Lecturas de Cocina. Desde ahí, he aplicado la receta, hecho pequeñas modificaciones más acorde a mis expectativas.

La primera vez que hice sólo la parte de receta de brownie adaptándola para hacer un brownie con castañas, me enamoré aún más de este postre.

Brownie con castañas (noviembre 2013)

 Y realmente fue hasta hace dos años que los hice con nueces, lo más parecido a los Baci Brownies que hacemos hoy en día. Gracias a que mi amiga Moni me encargó unos para regalar en Navidad, es que me animé a hacerlos cada vez mejor tanto el brownie en sí, como su empaque.

Brownies con nueces (diciembre 2013)
Y los seguí haciendo, pero no con la misma dedicación e intensidad que ahora, y puedo declararme enamorada de ellos!

Este año el evento que detonó mi amor por los brownies fue el mercadillo navideño que organiza el Irish Rover, en el cual tuvimos el gusto de participar con nuestras Sali Aromatizzati (sales aromatizadas) y nuestros Baci Brownies. Ya os contaré más detalles en una entrada especial sobre este maravilloso día.

Baci Brownies y Sali Aromatizzati en el Christmas Market del Irish Rover (diciembre 2015)
Baci Brownies en el Christmas Market del Irish Rover
Me he divertido tanto con el diseño del logo, como con lo que he investigado para mejorar la receta, su empaquetado y su conservación. En algo nos parecemos mi hermano Edwin Pérez (un diseñador gráfico estupendo) y yo: en el gusto hacer las cosas lo más chulas posibles dentro de nuestra perspectiva :)

Para el logo, me basé en el diseño de Cupcakes que nos hizo mi hermano, el cual aprobó!! (no creáis que es fácil de complacer!)



El mercadillo fue una experiencia muy enriquecedora la cual además de muchas cosas, nos sirvió para aprender lo que más atrae. A mí me enamoraron los empaques de un brownie en cajita metálica y son de lo que más gustó también.

Baci Brownies at home

Para quienes sepáis italiano, no os fijéis en el error ortográfico en las etiquetas!! (Leo casi se infarta cuando se dio cuenta y ya había terminado de cortar todas las etiquetas y vio la doble "t" en lugar de doble "c") Fue error mío al diseñar medio dormida :P

Además de las cajitas, otros que atrajeron mucho son los pack con cuatro besos y las tazas cappuccino grandes (el diseño era muy chulo!) con diez.

Pack Cuatro Baci Brownies
Taza Cappuccino con Diez Baci Brownies
Y ya después surgieron los packs con nueve, que son ideales para regalar también :)

Pack Nueve Baci Brownies
Y para dar un pequeño detalle a muchos en el cole de mis peques, hice esta presentación que invariablemente provocaban una sonrisa :)


Creo que este enamoramiento brownil (qué termino más raro! jaja!) seguirá por mucho tiempo, pues son adictivos!! En casa se terminan en un abrir y cerrar de ojos :P

Espero os guste mi nueva pasión gourmet.

Os deseamos un maravilloso cierre de 2015 y que el inicio de un año nuevo, sirva de detonante para crear y amar cada día más plenamente.

Besos y abrazos!!!

Gauri

viernes, 13 de febrero de 2015

Amor al natural: Red Velvet de remolacha

Hace unos dos años y medio que me enamoré en el café del Museo del Romanticismo.
Amor doble, además.
Ahí probé dos postres deliciosos que amé y que hasta hace poco intenté reproducir:
la tarta de calabaza y la tarta de remolacha.
Creo que la que más me gustó fue la de calabaza pero el sabor diferente y el color de la red velvet se quedaron grabados en mi memoria.


Hace unas semanas compré un par de remolachas cocidas y como en casa soy prácticamente la única que la come, decidí usarla en un sólo día y darle múltiples rostros gastronómicos. Así quedó instaurado en casa el Día de la Remolacha, el 11 de febrero :P . El menú de ese día fue:

  • Crema de zanahoria con remolacha
  • Carpaccio de remolacha y calabacín con vinagreta de miel y mostaza
  • Tarta de remolacha
Aparentemente en casa gustó porque todo se terminó.

Para hacer la tarta, estuve buscando varias semanas en internet y la que más me convenció fue la de Sandra Mangas, que publicó en su blog La receta de la Felicidad.

La reproduje prácticamente igual, las variantes son los tamaños de los moldes y que ella utilizó remolacha fresca y la que yo usé estaba cocida, por lo que no quedó de un color rojo tan vivo. Que la verdad esperaba que quedara más rosa/marrón, como ella misma especifica en el post (al usarla cocida), pero no quedó nada mal!

Os comparto las pequeñas adaptaciones que hice y haría a su receta ;)

Tarta Red velvet de remolacha
(10-12 raciones, usando molde de 20cm diam. y 6 de alto)

Ingredientes para el bizcocho:
  • 200g de remolacha (yo usé cocida pero si queréis un color más rojo, usarla cruda)
  • Zumo de 1 limón (para mi gusto da mucha acidez, así que para la próxima pondré 3/4 del limón)
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 125g de yogur griego sin azúcar
  • 125 de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
  • 200g de azúcar
  • 2 huevos M
  • 1 cucharada de extracto de vainilla
  • 250g de harina
  • 1 cucharada de cacao puro en polvo natural (yo usé Valor y para la próxima pondría 2 cdas.)
  • 2 cucharaditas de levadura química 

Ingredientes para el cheesecream:
  • 125g de mantequilla ablandada a temperatura ambiente
  • 250g de queso crema, tipo Philadelphia
  • 200g de azúcar glass o icing sugar

Preparación:
Para el bizcocho, precalentamos el horno a 150ºC (130ºC si es con ventilador).
Engrasamos y enharinamos nuestro molde o colocamos papel de horno.

Pelamos y troceamos la remolacha en cubitos pequeños y colocamos en un vaso de licuadora. 
Agregamos el zumo del limón, el vinagre y el yogur griego. Batimos hasta obtener un puré fino.

En un bol, batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Añadimos los huevos de uno en uno, sin agregar el siguiente hasta que esté el primero perfectamente integrado.
Añadimos el puré de remolacha que preparamos, y la vainilla. La masa puede tener cierta apariencia "cortada" pero es normal.

En otro bol, tamizamos la harina, el cacao y la levadura química. Mezclamos.
Añadimos esta mezcla seca a la anterior y mezclamos con una espátula o cuchara hasta que esté todo bien integrado.

Vertemos la mezcla final en nuestro molde y horneamos por unos 40-45 minutos.


Estará listo cuando al pincharlo, nuestra aguja salga limpia.
Sacamos del horno y esperamos unos 10 minutos antes de desmoldar.
Pasamos a rejilla y dejamos enfriar totalmente*
*Para que no se seque el bizcocho mientras se enfría, últimamente coloco una rebanada de pan de molde encima del bizcocho y ya que está frío la retiramos. La rebanada estará dura y seca y nuestro bizcocho húmedo y jugoso. 


Preparamos ahora nuestra crema de queso:

Primero batimos mantequilla y azúcar glass hasta que quede una mezcla cremosa y blanquecina. Después añadimos el queso crema y batimos un mínimo de 5 minutos a velocidad máxima.
Esta crema de queso queda más blanda, menos consistencia que la que hago siempre de Alma Obregón, pero merece la pena para quienes nos gusta un poco menos dulce.

Una vez frío nuestro bizcocho, lo partimos por la mitad en dos capas (porque mi molde es de 6cm de alto).

Yo siempre pongo un poco de la crema que cubrirá la tarta, en la base donde la colocaré para evitar que se deslice en el plato/base. Luego colocamos la primera capa de bizcocho y ponemos abundante crema o la cantidad que cada uno prefiera. Colocamos la segunda capa de bizcocho y añadimos más crema y distribuimos con espátula. A mí me gusta poner poca crema por los costados, para que quede un poco "desnuda" la tarta.


Una vez cubierta, meter a la nevera por una hora para que coja consistencia la crema.
Al final, podéis decorar como más os guste. Yo simplemente hice un corazón de cacao en polvo en el centro de la tarta, con un stencil.

 
Y ahora sí, a partir la tarta!!


El resultado es una tarta húmeda, jugosa y el sabor que predomina es el de la remolacha. A mí que me gusta, me parece rica, sólo que un pelín ácida desde mi punto de vista. Al leer la receta en el blog de Sandra, sabía que iba a ser un poco ácida, pues está hecha así a posta para que esa acidez sea la que mantenga el color rojo lo más que se pueda. Sin embargo, no pensé que fuera a ser tan ácida. Yo quizá la próxima vez le ponga 3/4 partes del limón o quizá medio, a ver qué sucede. 

A los demás parece que les gustó bastante. La tarta en casa no duró mucho y hubo quien repitió ración.
Ya me contaréis si os animáis con la receta y me encantaría escuchar vuestra experiencia!

Un beso y abrazos apretados a cada uno de quien nos está leyendo.

Y Feliz Día del Amor y la Amistad :)

Gauri


miércoles, 26 de febrero de 2014

Strawberry shortcakes (o cómo sacar un post romántico antes de que termine febrero)

Ya va a terminar de nuevo otro mes. Febrero. El último post fue sobre los roles de canela, y aunque no fue un post romántico, iba cargado de mucho amor, pues quise publicar una receta que realmente me convenciera y tomó su tiempo dar con ella.

Pero me faltaba un post romántico, un post con una receta algo cursi antes de que terminara el mes del amor y la amistad. Y recordé los strawberry  shortcakes que hice hace un año junto con mi hermano y mi hija mayor. Llevaba pocos meses metida en la repostería y seguía tooodos los post de Alma Obregón y a finales de enero del año pasado publicó uno con tres recetas de las cuales hice dos, y entre ellas la de estos shortcakes deliciosos.


Esta receta la hice una tarde que vino mi hermano de visita y fue la primera vez que horneamos juntos. Lo disfrutamos tanto!! Recuerdo que me dijo: "¡Ahora entiendo por qué esto de la repostería engancha!".

¿A que le queda bien el delantal?
Algo que me atrajo de esta receta es lo sencilla y rápida, de las que no requieren mucha planeación. Los ingredientes fácilmente los tenemos en casa y no requiere que saquemos la mantequilla a ablandar mínimo un par de horas (ahora que todavía es invierno).

Y el resultado es...WOW! Unos shortcakes suavecitos, muy poco dulces, que fácilmente pueden acompañarse con ingredientes salados. A mi hermano y a mi nos recordaron un poco a los bisquets, pero más blanditos.

Foto hecha por mi hermano, Edwin Pérez
Aquí la receta, que seguí tal cual como publicó Alma Obregón en el post que arriba refiero.

Strawberry Shortcakes

Ingredientes para unos 12 shortcakes

  • 350 g de harina
  • 3 cucharadas de levadura química (Royal)
  • 100 g de mantequilla fría, en trocitos pequeños
  • 100 g de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 100 ml de leche, a temperatura ambiente
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de zumo de limón

Precalentamos el horno a 220ºC (200ºC si es con ventilador). 
Ponemos la harina, la mantequilla, la levadura y el azúcar en un bol. Mezclamos (si es en robot de cocina, damos opción de "triturar") hasta que la mezcla parezca un montón de migas. 
Incorporamos la leche, la vainilla, un huevo y el zumo de limón. Mezclamos un poquito más y sacamos la masa del bol. 
Amasamos sobre una superficie limpia y enharinada. La masa será elástica y suave.
La estiramos con un rodillo a unos 2cm de grosor y cortamos círculos de unos 7cm.
Los colocamos en dos fuentes engrasadas y enharinadas (o forradas con papel de horno), bien espaciados.
Batimos el huevo restante en un bol y pintamos/barnizamos nuestros shortackes con una brocha.

Mi peque barnizando los shortcakes
Horneamos 10 minutos, hasta que estén dorados y hayan crecido.

Una vez fríos, pueden acompañarse de mil maneras. 

En esta ocasión, mi hermano y yo quisimos montar la nata (la primera vez que lo hacíamos) y no sabíamos que la nata tenía que estar fría antes de montarse... :( Se cortó, horrible. Tuvimos que bajar al chino a comprar nata montada. La aplicamos sobre nuestros shortcakes y decoramos con fresas frescas....ÑAAM!!


Desde esa ocasión, no los he vuelto a hacer, y ahora que estoy haciendo la entrada (babeando), seguro que la repito esta semana. Ojalá pueda ser nuevamente con mi hermano, que me encanta cocinar con él.

Espero os animéis también que estos días que vienen de frío y lluvia son ideales para hornear en compañía de quienes más améis!!

Un beso enorme, gracias por leernos.

Gauri




martes, 28 de enero de 2014

Amor puro (si alguien te hace estos roles de canela significa que te quiere de verdad)

Tengo una fijación con los roles de canela. No sé por qué. Desde que vivía en México cada vez que pasaba por una tienda Cinnabon o por algún lugar que tuviera roles de canela calientitos y que se vieran tiernos y esponjosos, comenzaba a salivar.

Quinta vez que los hago y son los más ricos! Ya agregué abajo los cambios en la receta de masa y icing.

De hecho desde que comencé a hornear hace poco más de un año, de mis recetas pendientes era hacer roles de canela, pero no me animaba por temor a no tener brazo fuerte para aguantar el amasado (aún no contaba con robot de cocina) y el tema de la bollería me sonaba aún terreno lejano y desconocido. Así que lo que hice en aquel entonces fue hornear unos cupcakes inspirados en los roles de canela. Este fue el resultado:

Cinnamon roll cupcakes
Pero el antojo evidentemente seguía latente...y fue hasta el día de mi cumpleaños en noviembre pasado, que me animé a regalarme unos roles de canela, pues mis padres y mi hermano ya me habían regalado un robot de cocina maravilloso :) Investigué varias recetas, las fusioné y este fue el resultado:

Primera hornada
Estos primeros roles me gustaron (y a todos los que los probaron también) pero el frosting lo sentí un poco espeso y quería que la masa fuera aún más húmeda.

Así que una semana después hice mis segundos roles, que en realidad fueron mini-roles porque con las mismas cantidades de ingredientes, hice que salieran casi el doble (22 en lugar de 12). Esta ocasión lo que cambié fue que en lugar de barnizarlos con huevo antes de hornearlos, los barnicé con nata. Este fue el resultado:

Segunda hornada
Como eran más pequeños, siento que debí dejarlos menos tiempo en el horno o a menor temperatura, porque aunque no estaban mal, sí me parecieron algo secos. Además cambié el frosting por uno menos espeso, pero no quedó tan líquido como quería. Decidí que mi tercer intento tenía que ser el mejor.

Investigué muchas recetas buscando aquellas que enfatizaran lograr una masa húmeda y esponjosa. Después de encontrar que unas cuantas compartían un ingrediente "secreto" poco común para otorgarle mayor humedad, me animé a hacer esta receta.  El resultado fue el que quería!!


Aquí está la traducción de la receta (que seguí al pie de la letra) y ya veréis cuál es el ingrediente "secreto" ;)

Roles de canela
Ingredientes para 12 roles bastante generosos :)
*(receta editada el 05/01/26)

Ingredientes para la masa:
  • 1 patata pequeña  =  116 g aprox. (he aquí el "secreto"!!)
  • 1 y 1/2 cucharadita de sal
  • 500 g de harina tamizada (y un poco extra para amasar, que pueden ser otros 300g más!)
  • 100 g de azúcar
  • 15g de levadura seca de panadero o 17 g de levadura fresca
  • 50 g de mantequilla a temperatura ambiente (y un poco extra para engrasar bandeja)
  • 1 huevo L o 1 y 1/2 huevos M
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 pizca de nuez moscada

Ponemos la patata en una cacerola con suficiente agua para que la cubra por lo menos unos 3cm. Cubrimos la cacerola hasta que hierva y cocinamos unos 30 minutos hasta que esté suave.

Mientras, en un bol colocamos la harina tamizada, el azúcar, la levadura seca de panadero*, canela, nuez moscada y la sal.

(*Si es con levadura fresca, en un bol pequeño deshacemos y disolvemos completamente la levadura en unos 50 ml de agua templada de cocción. Añadimos esta mezcla de levadura a los ingredientes secos.)

Drenamos la patata, reservando 255 ml (1 y 1/4 de tazas) del agua de cocción. Pelamos la patata y machacamos. 

Añadimos los 50 g de mantequilla al agua de cocción reservada y mezclamos hasta que se disuelva. Cuando la mezcla de mantequilla se enfríe hasta poder poner un poco en la cara anterior de nuestra muñeca sin quemarnos, añadimos a la mezcla de harina junto con la patata machacada. Batir el huevo y agregar a la mezcla.
Mezclamos con el gancho para masas o a mano hasta que esté homogénea, elástica y suave, añadiendo poco a poco la harina necesaria hasta que ya no sea pegajosa (amasar por unos 20 minutos).

Engrasamos un bol grande con mantequilla, metemos la masa y la volteamos de manera que se cubra con un poco de mantequilla. Cubrimos el bol con un trapo limpio o papel film, lo ponemos en un sitio caliente y dejamos que duplique su volumen, por lo menos una hora (en temporada de frío me ha tardado en duplicar tamaño, hasta 2 horas).
  

Ingredientes para el relleno:
  • 1 cucharada de canela en polvo
  • 100 g de azúcar moreno
  • 1 pizca de nuez moscada
  • 1 pizca de cardamomo
  • 1 pizca de jengibre
  • 75 g de mantequilla a temperatura ambiente (para untar en la masa extendida)
  • nueces troceadas al gusto
  • pasas al gusto

Mezclamos los ingredientes secos y reservamos.
Engrasamos un recipiente rectangular o cubrimos con papel de horno.
Ponchamos la masa con un puño para que desinfle y transferimos a una superficie enharinada.
Extendemos con un rodillo hasta conseguir un rectángulo de 20 x 30 cm.
Untamos la masa con la mantequilla, dejando un pequeño margen en las orillas largas y espolvoreamos la mezcla de secos.
Untamos con un poco de agua el margen largo que dejamos, para que selle la masa.
Enrollamos por el lado largo del rectángulo. 


Cortamos 12 roles de unos 2.5 cm cada uno.
Acomodamos en la bandeja, dejando espacio entre cada uno para que crezcan.
Cubrimos con una toalla o papel film y dejamos que dupliquen su tamaño, durante aproximadamente 
1-2 horas.* 
*O ya que están en la bandeja, podemos refrigerarlos durante toda la noche (máximo 12 horas). Al amanecer sacamos los roles y dejamos que lleguen a temperatura ambiente aproximadamente durante 30 minutos, antes de hornear.

Así lucían justo antes de entrar al horno :)
Precalentamos el horno a 175ºC (155ºC con ventilador). Horneamos por 35-40 minutos hasta que estén ligeramente dorados. Mientras, preparamos el icing.


 Ingredientes para el icing (cobertura)*:
  • 45 g de icing sugar
  • 50 g de miel o leche condensada
  • 3 cucharadas (50g) de leche templada
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 150 g de yogurt natural sin azúcar
  • 1/2 cucharadita de canela

Mezclamos con varillas globo el icing sugar y la miel con la leche templada hasta que esté suave, luego agregamos la vainilla.
Agregar los otros ingredientes después de haber mezclado los anteriores.

Ya que sacamos los roles del horno, dejamos que enfríen unos 5-10 minutos en la bandeja. Mientras se enfrían, esparcimos el icing encima de los roles.


Y servimos calientitos!!

¿Un trocito?

Definitivamente son los que más me gustaron de las tres versiones que hice. Y mi familia, que han sido mis conejillos de indias en cada prueba, opinan lo mismo :)


Salieron esponjosos (al apretarlos, la masa regresaba lentamente a su forma original) y aún al día siguiente estaban igual de buenos y no se secaron.

Hasta la muñeca Lalaloopsy Bun Bun Sticky Icing de mi hija (experta en roles de canela) los aprobó, jaja!


Después de haber hecho tres veces estos roles, puedo afirmar que por el tiempo, cariño y dedicación que conllevan, es verdad que representan amor puro. Osea que si alguien te hace unos roles de canela como estos, significa que de verdad te quiere.

Si sobran y hay que guardarlos, al tener el icing con lácteos, lo mejor es en la nevera, especialmente si no hace mucho frío.

Bueno, pues ahora sólo que queda probar una receta que vi de roles de canela hechos con levadura química tipo Royal y que no requieren tiempo para levantar...Cuando la haga os digo si merece la pena el ahorro de tiempo y esfuerzo, jaja!
*Ya que los hice, no me gustaron mucho, este fue el resultado:


Un besazo enorme y gracias por esperar tan pacientemente esta receta!!

Gauri





martes, 19 de febrero de 2013

Red Velvet mini cupcakes (de repostera a alquimista)

No sé por qué pero cuando leía las múltiples versiones de recetas para elaborar unos cupcakes (o tartas o lo que fuera) de Red Velvet, a mi mente venían imágenes más parecidas a las de un alquimista. El hecho de que en la mayoría de los casos las recetas indican que el secreto para lograr el intenso color rojo está en la reacción que hace el vinagre con el suero de leche y con el bicarbonato de soda, me asustaba un poco (qué tal si no me salían bien?!). Sobre todo porque la primera vez que los hice eran para mi hermano, como regalo de su último cumpleaños de los "veintes".


Entonces estuve como dos días buscando videos y recetas, en inglés y en español para lograr hacerme una idea lo mejor posible del proceso y "ensayar" en mi mente lo más que pudiera, con la idea de echar a perder lo menos posible :P

Estuve investigando y me llamó la atención la historia detrás de la tarta de red velvet (terciopelo rojo, en español) que por algo en EEUU y Canadá es de las recetas más famosas. Es evidente que el nombre surgió por el color rojo intenso del bizcocho. El contraste con la crema blanca es lo que termina de hacerlo tan sofisticado y particular.

Hay varias teorías sobre su origen, ya que algunos dicen ser de EEUU y otros afirman que surgió en Canadá. No se sabe bien cuándo surgió pero sí se sabe que en los años 20's, el Red Velvet era propiedad del Hotel Waldorf-Astoria de New York y guardaban la receta como un gran secreto (casi como la receta de la Coca-cola hoy en día, supongo, jaja). También en Canadá, alrededor de los 40's, la cadena de restaurantes y pandaderías Eaton lo promovía como su receta exclusiva.

Lo bueno es que tarde o temprano alguien la consiguió y con el tiempo se difundió tanto que dejó de ser un secreto (no por eso deja de tener su chiste elaborarla!).

Aunque hay una enorme variedad de recetas de la misma tarta de red velvet, todas llevan colorante rojo alimentario, y la reacción entre el vinagre y el buttermilk (suero de leche) es lo que revela mejor las antiocianinas rojas en el cacao.

Como después de un rato me perdí con tanta receta, decidí irme por la que publicó mi "gurú" de los cupcakes (Alma Obregón evidentemente) en su libro Objetivo: Cupcake Perfecto. Era la más sencilla que encontré y le tengo casi una fe ciega a sus recetas.

Y tenía razón!! Salieron buenísimos!!


Lo que sí es que no sé si tenía que echarle un poco más de colorante rojo o si no fui lo suficientemente rápida entre que burbujeó el bicarbonato con el vinagre y que mezclé-repartí y metí al horno....o la alquimia no se me da tan bien, jajajaja! Porque viendo el color resultante, rojo, rojo, así lo que se llama rojo intenso, no quedó: quedó como color cacao medio rojizo :P

Pues bueno, me dejo de rodeos y os dejo la receta de Alma, que ahora sí no modifiqué ni pío.

Red Velvet cupcakes
Ingredientes para 12 cupcakes o 48 minicupcakes

Para el bizcocho:

  • 60 ml de aceite de oliva suave (o vegetal para repostería)
  • 160 g de azúcar blanco
  • 1 huevo
  • 1 cucharada rasa de cacao sin azúcar (yo uso marca Valor)
  • 1 y 1/2 cucharaditas de colorante en pasta rojo 
  • 1 y 1/2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 125 ml de leche semidesnatada
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 150 g de harina
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato de soda
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
Para el cheesecream:
  • 120g de mantequilla (siempre a temperatura ambiente)
  • 300g de azúcar glas / impalpable
  • 125g de queso cremoso de untar (no light)
  • 1 cucharada de leche semidesnatada
Procedimiento:

Precalentamos el horno a 180ºC (si es con ventilador, a 160ºC). Preparamos las cápsulas de papel para cupcakes en el molde. 
Preparamos el buttermilk casero (suero de leche), colocando la leche en un vaso y añadiendo el zumo de limón. Dejamos reposar entre 5 y 10 minutos.

En un bol, batimos el azúcar con el aceite hasta que estén integrados. Sin dejar de batir, añadimos el huevo y el extracto de vainilla. En otro bol, tamizamos la harina con el cacao. Batiendo a velocidad baja, añadimos la harina con cacao a la mezcla anterior, alternándola con el buttermilk que preparamos anteriormente.
Después, en un vasito, disolvemos el vinagre con el bicarbonato de soda y, cuando esté burbujeando, lo echamos a la mezcla anterior. Cuando la masa sea homogénea, agregamos el colorante rojo. Aquí es donde podemos jugar un poco con la cantidad de colorante, según la intensidad que deseemos (para la próxima yo agregaría quizá 1/2 cucharadita más).

Repartimos la mezcla en las cápsulas de papel, y horneamos durante 20 minutos o hasta que los pinchemos con un palillo y éste salga limpio. Los sacamos del horno y los dejamos enfriar por 5 minutos en el molde. Después los sacamos y dejamos enfriar por completo en una rejilla.

Mientras, preparamos el cheesecream:
Tamizamos el azúcar glas y luego lo batimos con la mantequilla y la leche a velocidad máxima hasta que se integre. Añadimos el queso, que ha de estar frío, y batimos, primero a velocidad baja y luego aumentando la velocidad hasta que la mezcla sea homogénea y cremosa. Cuanto más batamos, mayor consistencia tendrá la crema. Ha de conservarse en frío si no decoraremos inmediatamente nuestros cupcakes.

Ya que se enfriaron totalmente los cupcakes, y que ya nos los vamos a comer, los decoramos (puede ser con manga pastelera o espátula). Para finalizar podemos agregar azúcar rojo. Yo lo preparé agregando un poco de colorante rojo a un par de cucharadas de azúcar blanco. Lo espolvoreamos encima del cheesecream y voilá!!


Yo además hice corazones de fondant rojo para simbolizar el amor con el que se los había hecho a mi hermanito :)


Lo que se me ocurrió para su regalo de cumple, fue hacer puros minicupcakes y un cupcake que metí en un frasco de vidrio, le puse un lazo y una tarjetita :)


Cerrado herméticamente y listo para entregar!!


De sabor estaban muy buenos, pero quizá me hubieran gustado más esponjosos aún y más rojos! La próxima vez que los haga si me salieron mejor os aviso (y si no, también, jajjaja! que de los errores se aprende!!).

Que siga siendo un mes estupendo y mil gracias a cada uno por seguirnos.
Os envío muchos besos y abrazos para este inicio de semana!!

Ciao!!!

Gauri

lunes, 11 de febrero de 2013

Amor con alas: Cupcakes de avellanas y yogurt

Estuve pensando qué receta compartir hoy y estuve a punto de publicar una de cupcakes de chocolate con nutella, pero es que probé este fin de semana una que a mí y a mi familia nos encantó: unos cupcakes hechos con yogurt y avellanas!!

Tenía mucho antojo de hacer unos con avellanas y sin mantequilla, sobre todo porque no tenía tiempo de esperar a que estuviera fuera de la nevera mínimo una hora para que se ablandara... Los horneé el sábado por la mañana, justo antes de ir a comer a casa de mi hermano porque los quería llevar de postre :)

Nos los comimos sin cobertura de ningún tipo. Yo llevaba el yogurt y las avellanas troceadas en un tupper para decorar, pero estaban tan buenos así solos que ya no les quisimos poner nada. Además los "maridamos" justo con un café sabor avellanas con un chorrito de leche y bueeeno, qué os puedo decir...Mi hermano dice que son los cupcakes que más le han gustado.

Estaban tan ricos que sólo me quedó uno para fotografiar al día siguiente, y tenía en mente decorarlo con un pajarito de fondant algo romántico...


Así que se me vino a la mente dicho pajarito entregando una carta de amor (ya sé, ni yo me aguanto con lo cursi, jaajajaja!). Sólo a Vale le gustó más que a mi :)

Luego le quité el topper de fondant (para probar otra decoración y porque no quería tanta azúcar :P), le puse yogurt encima y le espolvoreé avellanas troceadas utilizando un stencil para darle forma de corazón. Con mucha imaginación ahí se ve una especie de corazón de avellanas...


...y lo compartimos mitad Valeria, mitad yo :)


MMMMMMMMMMMM!!!!

Bueno pues, ya pongo la receta, para que os pongáis manos a la obra que son sencillísimos de hacer y deliciosos!!

Cupcakes de avellanas y yogurt 
(Receta adaptada de "El gran libro de los cupcakes", publicado por Parragon Books)
Notas previas:
- La receta decía que salían 26. Eran muchos y quise hacer la mitad (13) y realmente salieron 9. Por eso, pongo que saldrán unos 18 cupcakes con las cantidades indicadas.
- Las medidas en este libro son en tazas, no en gramos. Una taza mide aproximadamente 250 ml y su equivalencia en gramos varía según el ingrediente. Aquí lo pongo en tazas y gramos / mililitros.

Ingredientes para 18 cupcakes:
  • 1 y 1/3 tazas de harina (150 g)
  • 2 cucharaditas de maicena 
  • 1 cucharada de levadura en polvo (tipo Royal)
  • 1/4 de taza de yogurt (62,5 ml)
  • 1 taza de azúcar blanco (225 g)
  • 3 huevos medianos un poco batidos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/3 de taza de avellanas troceadas (65 g)

Para decorar:
  • Yogurt (al gusto)
  • Avellanas troceadas (al gusto)

Procedimiento:

Precalentamos el horno a 190ºC (si es con ventilador, 170ºC).
Colocamos las cápsulas en el molde para cupcakes (yo usé moldes de silicona para ahorrar capsulitas :P)
Tamizamos la harina con la maicena y la levadura en un bol grande.
Añadimos el yogurt, el azúcar, los huevos batidos y el extracto de vainilla. Batimos hasta obtener una masa homogénea. Después incorporamos las avellanas troceadas.

Repartimos la masa en las cápsulas (más fácil con una cuchara para sacar bolas de helado).
Metemos al horno por 15-20 minutos o hasta que suban, se doren ligeramente y que al pincharlos con un palillo, salga limpio.

Los sacamos del horno y dejamos enfriar en el molde por 5 minutos. Después los sacamos para dejar enfriar por completo en una rejilla metálica.

Y listo!!!

Si queremos los podemos decorar con un poco de yogurt y avellanas troceadas, o solitos :) De las dos maneras saben a GLORIAAAAAA!!!


¿Y qué pasó con el topper de fondant?

Se mudó a una galleta :)



Ya os contaré su destino final, jijiji



Os mando montones de besos y que paséis una estupenda semana de San Valentín!!!!!

Ciaooo, más besos!

Gauri




lunes, 4 de febrero de 2013

Galletas de mantequilla rellenas de amor

Ya seeeeeeeeeé...suena súper ultra cursi el título de la entrada. Pero es que de veras, no se me ocurrió mejor título para describir estas galletas porque así las hice. Me da gusto que esta haya sido la receta que hayáis elegido para que publicara en esta ocasión, porque de hecho es la que más me apetecía compartir hoy.

El motivo por el que me animé a hornear en esta ocasión fue para la familia de mi esposo, en Italia. Están pasando por un momento difícil donde al no poder ir a darles un abrazo en persona, quise traducir mi cariño en algo que sé hacer (o eso dicen :P), algo dulce salido de mi horno.


Las hice justo hace una semana, un día antes de que partiera Leo a acompañar a su familia y por eso pensé que era la mejor ocasión para preparar las galletas que vi en el blog de Alma. Tan sólo mirarlas quise hornearlas y comerlas, pero además, me pareció que era mucho mejor idea enviar galletas a Italia que unos cupcakes (tan sólo imaginar el estado en el que llegarían a su destino después de más de 7 horas de trayectos, me apaniqué).

Así quedaron las galletas en sus cajitas y llegaron intactas!!


Como todas las recetas de Alma, salieron a la primera, y fue muy divertido aprender junto con mi hija de 4 añitos, cómo amasar, estirar y cortar la masa de las galletas. Es maravilloso ver cómo Vale disfruta tanto de la cocina como su padre, y ahora, como lo hago yo al hornear (porque todavía el mundo salado de ollas y sartenes no es mi hit, precisamente...jiji).


Pues nada, que aquí está la receta, que es prácticamente la que publicó Alma Obregón en la entrada que antes referí (yo sólo modifiqué un par de cositas que más adelante os indico). Como ella refiere, esta receta es una adaptación de las galletas de mantequilla de Peggy Porschen. En verdad son fáciles de hacer y rápidas de comer!! :P


Galletas de mantequilla

Ingredientes para unas 66 galletas sencillas (o unas 33 dobles-rellenas + 33 minis!!)

  • 200 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
  • 200 g de azúcar blanco
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 400 g de harina
  • 1 huevo mediano
  • 1 cucharadita de canela (esta se la agregué yo, me encanta la canela :P)
Tamizamos la harina y la canela y reservamos. Batimos la mantequilla y el azúcar hasta que la mezcla se aclare. Incorporamos el huevo, batido con la vainilla. Agregamos la harina y la canela, hasta que la mezcla esté homogénea y compacta. Estiramos la masa (hasta que quede de un grosor aproximado de 1 cm) y la refrigeramos, estirada, por 30 minutos (yo tuve que dividir la masa en dos partes para que cupiera en la nevera).
Sacamos la primera mitad de la masa estirada y cortamos rápidamente círculos con un cortador de 5cm (salen unos 33) y volvemos a meter a la nevera durante 1 hora.



Sacamos la segunda mitad de la masa estirada y cortamos nuevamente círculos ondulados y además, estos los perforamos con un cortador (yo utilicé forma de corazón y de flor). Al terminar metemos nuevamente a la nevera por 1 hora.

Después de que ambas mitades de la masa estuvieron alrededor de 1 hora en la nevera, las sacamos y horneamos a 180ºC (si es con ventilador, a 160ºC) sobre una bandeja engrasada o con papel para hornear, durante 10 minutos, hasta que los bordes estén doraditos.

Dejamos enfriar unos minutos en la bandeja y después sobre una rejilla.


La idea de hornear todo, hasta los centros que quitamos, es genial!! Además de que las minigalletitas en forna de corazón y flor se ven chulas, estaban deliciosas!! Volaron en un abrir y cerrar de ojos :P


Para finalizar, rellenamos prácticamente con lo que nos apetezca, haciendo un "sandwich"  con una galleta completa y una con agujero. Unas las rellené con mermelada de fresa, otras con nutella, otras con mermelada de castañas y otras con cajeta (dulce de leche de cabra)....


Qué adicción, por favorrrr!!!


Pues nada, espero que os divirtáis tanto como nosotras al hacerlas en casa y que las compartáis con quienes más necesiten un abrazo o simplemente a quienes vosotros queráis.

Os dejo un beso lleno de mermelada con mucho cariño (ya después os limpiáis, jeje)

Grazie belli, ciaoooooo!!

Gauri