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sábado, 27 de mayo de 2017

Cheesecake con fresas y base de Oreo: Mi favorito!!!!

Para festejar entre otras cosas el día de la madre mexicano, la amistad y la vida , quise hacer un cheesecake que pudiera llevar a picnic y que me aguantara varias horas fuera de nevera en estos días ya calurosos de mayo.

Los cheesecakes son de mis tartas favoritas y aunque ya he hecho varias, amo hacerlas con base de galleta oreo (me trae recuerdos de mi adolescencia en México :P) y quería que quedara esponjosa, en el punto exacto de dulzor y con muchas fresas!!!

Como no encontraba algo que me convenciera en la web ni entre las recetas de los que ya he hecho, hice una fusión de ingredientes y técnicas para ver si conseguía ese resultado deseado que se había instalado en mi cabeza. Una que me inspiró es el famoso cotton cheesecake japonés que se hace a baño maría :P


Y lo conseguí!!! 

Y lo más gratificante es que no sólo me encantó a mí (finalmente lo hice a mi gusto), sino que también encantó a todos los que lo han probado las dos veces que lo he hecho. Que amantes del cheesecake me digan que es el mejor que han probado, llena de alegría!!

Es sencillo pero requiere de tiempo de antelación para prepararlo y paciencia. A veces conviene comenzar un día antes para que repose toda la noche en nevera.

Aquí os dejo la receta, espero os guste y cualquier duda, decirme ;)

Cheesecake con cobertura de fresa y base de Oreo

Ingredientes para molde de 20cm (12 raciones aprox):

BASE
  • 200 g de galletas Oreo
  • 80 g de mantequilla

CHEESECAKE
  • 400 g de queso untable (tipo Philadelphia)
  • 400 g de leche condensada
  • 4 huevos 
COBERTURA DE FRESA 
  • 400 g de fresas frescas
  • 4 láminas de gelatina (6,5 g aprox en total)
  • 20 g de azúcar 
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla Bourbon (pasta concentrada)
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 pizca de nuez moscada
DECORACIÓN
  • 350-400 g de fresas frescas enteras 


Procedimiento:

BASE
  • Engrasar y enharinar el molde (o si preferís, forrar con papel de horno, por lo menos la base)
  • Triturar muy finito las galletas oreo: yo las aplasto con el rodillo, dentro de una bolsa; pero podéis triturarlas en un robot de cocina.
  • Derretir la mantequilla en el microondas (cuidado que no comience a hervir!) e incorporarla a las galletas trituradas. Mezclar hasta formar una masa tipo tierra mojada.
  • Vertemos la mezcla en el molde y aplastamos con una cuchara o vaso hasta cubrir bien la base y un poco de las paredes.
  • Metemos a nevera unos 15 minutos, en lo que preparamos el cheesecake.
CHEESECAKE
  • Precalentamos el horno a 200ºC (calor arriba y abajo).
  • Separamos en dos cuencos limpios, las claras de las yemas. Reservamos.
  • En otro bol, batimos el queso untable con la leche condensada hasta que se incorporen.
  • Agregamos a esta mezcla las yemas reservadas. Batimos.
  • En el bol de las claras, batimos hasta montarlas a punto de turrón. De manera que al voltear el bol de cabeza, no se caigan. Cuidado de no sobrebatir, porque pueden cortarse.
  • Incorporar las claras montadas en varias veces (hasta 5 quizá), a nuestra mezcla anterior, utilizando una lengua. Mezclar cuidadosamente con movimientos envolventes hasta lograr homogeneidad.
  • Vertemos la mezcla final al molde con la base de oreo que teníamos en nevera.
  • Bajamos la temperatura del horno a 180ºC y colocamos en la parte inferior un cuenco amplio con agua.
  • Introducimos el cheesecake a altura media por unos 50 minutos (máximo 1 hr). Veremos como infla!
  • Pasado ese tiempo, pinchamos el centro, y si la aguja sale limpia, apagamos el horno.
  • Dejamos dentro del horno apagado con la puerta semi-abierta por unos 10 minutos más para que el cambio de temperatura sea gradual. Poco a poco irá descendiendo de altura. Es perfectamente normal.
  • Sacamos y dejamos enfriar en rejilla totalmente dentro del molde (mínimo 2 horas).


COBERTURA DE FRESA
  • En un cazo ponemos las fresas (si son muy grandes, partirlas por la mitad), una cucharada de agua tibia, el azúcar, la vainilla, la canela y la nuez moscada. Cocinamos a fuego medio, removiendo, hasta que estén blandas.
  • Mientras, en un cuenco, ponemos a hidratar las láminas de gelatina por unos 5-6 minutos en agua helada (de nevera preferentemente) hasta que queden totalmente cubiertas. 
  • Ya que las fresas están blandas, introducimos la batidora de inmersión y licuamos hasta quedar puré.
  • Ya hidratadas las láminas, escurrimos en colador y las incorporamos a la mezcla de fresa.
  • Removemos y seguimos calentando por un par de minutos a fuego lento, hasta que la gelatina se disuelva por completo.
  • Apagamos y dejamos templar mínimo unos 30 minutos.


DECORACIÓN
  • Ya templada la cobertura de fresa, agregamos poco a poco a nuestro cheesecake (con la ayuda de un cucharón si es necesario). Antes de que se cubra del todo, colocamos encima y de manera aleatoria las fresas enteras que teníamos reservadas.
  • Agregamos el resto de la cobertura hasta arriba del molde.
  • Metemos en nevera toda la noche o mínimo 4-5 horas.
  • Pasado el tiempo y ya que haya cuajado la gelatina, desmoldar y dejar fuera unos 10 minutos antes de degustar. 

Se conserva en nevera por varios días (a mí sólo me ha durado un par de días porque se acaba enseguida!)


Aunque es una receta un poquito laboriosa, creerme que el resultado merece muchísimo la pena!
El separar las yemas de las claras y montarlas aparte, sumado a la humedad que le da el cuenco con agua durante el horneado, me parece que son las dos claves para la super esponjosidad que obtiene. Es que se deshace en la boca!!


La combinación de las cuatro partes Oreo + cheesecake + cobertura + fresas frescas ... que os puedo decir, es para mi el equilibrio perfecto entre suavidad, dulzor, acidez...y el toque ligeramente especiado de la cobertura...me fascina.

Espero os animéis y me contéis que tal os parece.

Un abrazo con mucho cariño.

Gauri
 

domingo, 3 de enero de 2016

Cheesecake de mandarina: delicioso, fácil y sin horno!!

El día previo a Nochevieja estaba buscando un cheesecake que no requiriera horno y donde pudiera aprovechar fruta de temporada que tuviera en casa. Ese día Leo utilizó el horno para hacer su maravillosa lasaña y no quería estarme complicando con coordinar los tiempos como lo hice en Nochebuena (el pobre Leo ya no sabía a qué hora podía meter lo que él iba a hornear porque me tardé más de lo previsto en hacer el pie de manzana :P).



Después de buscar por varios lados, encontré muchas ideas, pero ninguna que me convenciera del todo, así que me animé a hacer mi propia fusión, sobre todo en función de los cheesecakes que he hecho antes y que más me han gustado.

He aquí el resultado, con algunas mejoras que le hice a la receta: le agregué más zumo de mandarina y menos galletas para la base. Así como dejé ahora la receta, seguro que queda aún mejor (y eso que ya estaba muy buena!).

Nota: Intentad usar las mandarinas más dulces que encontréis ;)


Cheesecake de mandarina
(9 raciones - Molde de 18cm)

INGREDIENTES:

 Base:
  • 150 gramos de galletas tipo María 
  • 90 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal


        Relleno:

  • 150 ml de leche condensada
  • 4 cucharadas de leche entera
  • 350 g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 160 ml de zumo de mandarina (unas 4 mandarinas dulces)
  • 8 g (4 láminas) de gelatina neutra

        Cobertura:
  • 160 ml de zumo de mandarina (unas 4 mandarinas dulces)
  • 2 láminas (4g) de gelatina neutra
  • 19 g de azúcar blanco

        Decoración:
  • 5-6 gajos de mandarina 
  • 1 hoja de mandarina (previamente lavada)


PROCEDIMIENTO:

Base:
-Preparamos nuestro molde, cubriendo la base con papel de horno.
-Derretimos la mantequilla en el microondas (con unos 20-30 seg. suele ser suficiente).
-Trituramos las galletas y las vaciamos en un bol.
-Añadimos la mantequilla derretida y la sal y mezclamos con tenedor o con las manos hasta integrar bien.
-Vaciamos esta mezcla en el molde preparado y extendemos en la base y ligeramente alrededor de las paredes, presionando bien para que se compacte.
-Metemos en la nevera, mientras preparamos el relleno del cheesecake.

 Relleno:
-Ponemos en un cuenco a hidratar las 4 láminas de gelatina. El truco para que queden bien hidratadas es que el agua esté bien fría y  que las láminas queden completamente cubiertas.
-Mientras, batimos a velocidad media, el queso crema con la leche condensada y el zumo de mandarina, hasta lograr que se integren del todo.
-Ya que las láminas de gelatina estén bien hidratadas (unos 6 minutos suelen ser suficiente), retiramos el agua colándolas y agregamos las 4 cucharadas de leche bien caliente (yo la calenté en el microondas unos 40 seg.) y removemos hasta que se disuelva bien y no queden grumos. El truco para que se disuelvan bien es que la leche esté muy caliente. Dejamos templar la gelatina unos minutos hasta que no queme al tacto.
-Ya templada la gelatina, la incorporamos a la mezcla del cheesecake y batimos hasta integrar.
-Volcamos sobre nuestra base que teníamos en el molde en la nevera.
-Metemos a la nevera unas 2 horas hasta que al tocar se sienta cuajada la mezcla.
  
Para la cubierta: 
-Ponemos en un cuenco a hidratar las 2 láminas de gelatina en agua bien fría unos 6 minutos.
-En un cazo ponemos el zumo de mandarina con el azúcar. Calentamos hasta que se incorpore sin que llegue  a hervir. Retiramos del fuego.
-Ya que las láminas de gelatina estén bien hidratadas, retiramos el agua colándolas y agregamos al cazo con zumo de mandarina bien caliente y removemos hasta que se disuelva bien y no queden grumos. Dejamos templar la gelatina unos minutos hasta que no queme al tacto..
-Volcamos la gelatina sobre el cheescake que ya debe estar con cuerpo después de unas horas en la nevera.
-Metemos una última vez a la nevera durante otras 2 horas para que cuaje la cobertura. 
-Pasado este tiempo, sacamos y desmoldamos con cuidado. Si veis que cuesta trabajo desmoldar (se pega a las paredes del molde), meter unos 15 min al cogelador y así facilitará mucho este paso.

Así lucía justo después de desmoldarlo.
Decoración:
-Una vez desmoldado, decorar, si queréis, con unos gajos y una hoja de mandarina en el centro.
-Dejar unos minutos fuera de la nevera antes de degustar ;)

Para quienes no quieren encender el horno después de tanto preparar comidas y cenas para estas fiestas decembrinas, este cheesecake es ideal!



Espero os guste tanto como a nosotros. 
Un beso enorme y gracias por seguir acompañándonos un año más.

Gauri

sábado, 6 de septiembre de 2014

Cheesecake de Cajeta (dulce de leche) o cómo mexicanizé la versión de Starbucks!

Ya estamos de vuelta de vacaciones, que fueron dos meses largos sin publicar recetas en el blog!
Aunque no salimos a la playa, disfrutamos mucho de estar en familia, jugar, hacer juguetes en casa, ir a la piscina, salir de parques y comer muy rico (sobre todo los días que estuvo Leo en casa!).

Estos dos meses estuve aprendiendo muchas cosas en la cocina y en particular las últimas semanas se me juntaron los cumpleaños!! En Faceboook y en Pinterest podéis ver algunas de las cosas que estuve haciendo estos días de calor ;)

Como el verano parece aún no tener intenciones de irse por unas semanas más, mientras menos encendamos el horno, mejor! Así que os traigo una receta pendiente desde hace tres meses y que no la había publicado porque no había logrado resolver del todo el por qué no se me había disuelto bien la gelatina en este cheesecake. Varios cheesecakes después, entendí el truco que seguramente muchos de vosotros ya conocéis, pero para quienes no, os lo compartiré en el procedimiento de la receta :)


Y es que desde la última vez que compré un trozo de cheesecake de dulce de leche en el Starbucks, me gustó tanto que lo degusté con calma para intentar identificar los ingredientes. Llegando a casa me puse a investigar y después de mirar varias recetas de gente que hizo su propia versión de este famoso cheesecake de Starbucks, yo lo quise hacer con el dulce de leche de cabra mexicano: la cajeta.

Es de mis dulces mexicanos preferidos, y por lo visto de muchos de vosotros también, ya que veo que el post de los Cupcakes de cajeta es el más visitado de todo el blog!

Espero os guste mi versión!! Vamos con la receta!!

Cheesecake de cajeta (dulce de leche) sin hornear
(10-12 raciones / molde de 20 cm)

Ingredientes base:

  • 300 g de galletas maría
  • 120 g de mantequilla derretida 
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1 cucharadita de coco rallado fino
  • 1 pizca de sal

Ingredientes cheesecake:
  • 400 g de queso crema untable
  • 300 g de yogur griego natural
  • 8 g (4 láminas) de gelatina neutra
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 100 g de cajeta

Procedimiento:

Preparamos nuestro molde, forrándolo la base y las paredes con papel de horno.
Para la base, derretimos nuestra mantequilla en el microondas (con unos 20-30 seg. suele ser suficiente).
Trituramos las galletas y las vaciamos en un bol.
Añadimos la mantequilla derretida, la canela, el coco y la sal. 
Mezclamos con tenedor o con las manos hasta integrar bien.
Vaciamos esta mezcla en el molde preparado y extendemos en la base y alrededor en las paredes, presionando bien para que se compacte.
Metemos en la nevera, mientras preparamos el relleno del cheesecake.

Para preparar el cheesecake, comenzamos por poner en un cuenco a hidratar nuestras láminas de gelatina. El truco para que queden bien hidratadas es que el agua esté bien fría y  que las láminas queden completamente cubiertas.
Mientras, batimos el queso crema con el yogurt y el extracto de vainilla.
Ya que las láminas de gelatina estén bien hidratadas (unos 6 minutos sueles ser suficiente), retiramos el agua colándolas y agregamos 4 cucharadas de agua bien caliente y removemos hasta que se disuelva bien y no queden grumos. El truco para que se disuelvan bien es que el agua esté muy caliente (yo la calenté en el microondas unos 45 seg.) Dejamos templar la gelatina unos minutos.
Ya templada la gelatina, la incorporamos a la mezcla del cheesecake y batimos hasta integrar.
Sacamos el molde de la nevera y vaciamos nuestra mezcla encima de la base de galleta.
Alisamos con una espátula si es necesario y agregamos 50 g de cajeta a cucharaditas, repartiendo en círculos. 
Metemos a la nevera. 
Dejamos reposar unas 4 horas mínimo, idealmente toda la noche para que cuaje bien.
Al sacarla, añadimos los 50 g de cajeta restantes de la misma forma, repartiendo en círculos (o podéis improvisar algún diseño!!). 
Desmoldamos nuestro cheesecake y dejamos reposar unos 5 minutos antes de degustar.
Y listo!


Al escribir la receta, me entraron unas ganas locas de volver a hacerla!!

Mil gracias por seguirnos y espero disfrutéis de esta delicia!

Besos y abrazos

Gau









    martes, 1 de julio de 2014

    Cheesecake de Nutella (¡sin hornear!)

    Para este calor que comienza cada vez busco más hacer postres fríos. Me encanta hornear, todo lo que para mí simboliza y las sensaciones asociadas a esta nueva afición, pero cuando empiezo a sentir tanto calor en la cocina me dan ganas de salir corriendo, jajaja! ¿Os pasa lo mismo?

    Pues como yo andaba con mucho antojo de un cheesecake de nutella, pero lo quería frío (sin hornear) y menos denso que otros que he hecho, decidí mezclar recetas y hacer mi propia fusión siguiendo mi intuición y mis ganas de chocolate y mis galletas Nocinos (para quien no las conozca se está perdiendo de algo delicioso!!)


    A este decidí agregar yogur griego y el resultado fue espectacular! Con deciros que no me dio tiempo de fotografiarlo completo porque se lo devoraron. Así que sólo alcancé a fotografiar la última rebanada que había reservado para mi tía que llegaba de viaje ese día.

    Os dejo la receta y espero os animéis a hacerla que es sencilla y rápida de preparar (sin contar las horas que hay que dejarla reposar en la nevera, evidentemente, jaja!)

    Cheesecake de Nutella y Nocinos
    (10-12 raciones / molde 20cm)

    Ingredientes base:
    • 200 g de galletas Nocinos
    • 45 g mantequilla derretida
    • 35 g Nutella
    • 1 pizca de sal

    Ingredientes cheesecake:
    • 400 g de queso crema
    • 300 g de yogur griego azucarado
    • 100 g de nutella
    • 10 g de cacao puro sin azúcar
    • 8 g  (4 láminas) de gelatina neutra


    Procedimiento:

    Primero, preparamos la base de nuestro cheesecake:
    Trituramos las galletas Nocinos y les añadimos la mantequilla derretida, la Nutella y la pizca de sal. 
    Mezclamos bien los ingredientes (yo prefiero con las manos) hasta que se integre todo. 
    Extendemos la mezcla en la base del molde, presionando para que quede compacta (ayuda mucho presionar con el culo de un vaso). 

    Metemos en la nevera mientras preparamos el relleno del cheesecake.
    En un cuenco, ponemos a hidratar las láminas de gelatina en  4 cucharadas de agua fría, durante 6 minutos.
    Mientras, batimos el queso crema con el yogurt, la nutella y el cacao.
    Ya que nuestra gelatina está hidratada, le añadimos 4 cucharadas de agua bien caliente (casi hirviendo) y removemos hasta que se disuelva bien, cuidando de no dejar grumos. 
    Dejamos templar y ya que esté bien disuelta y templada la gelatina, la incorporamos a la mezcla de cheesecake, batiendo a velocidad baja hasta que sea homogénea.
    Finalmente, vaciamos toda la mezcla encima de nuestra base de galleta del molde que teníamos en la nevera.
    Dejamos reposar unas cuatro horas o idealmente toda la noche para que cuaje bien.


    Ingredientes para la salsa de Nutella:
    • 100 ml de nata para montar (crema para batir)
    • 100 g de Nutella

    Procedimiento: 
    En un cazo ponemos la nata y la Nutella a fuego medio. No hay que llevarlo a hervir, sólo hay que calentar y remover hasta que se integren bien ambos ingredientes. Retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente. Mantener refrigerada una vez esté fría.

    Cuando ya vayamos a degustar nuestro cheesecake, lo desmoldamos antes de servir y decoramos con la salsa de Nutella. Listo!!


    Al no llevar harina ni huevos, porque no se hornea, es mucho más ligero y al estar frío se agradece mucho para estos días se calor!

    Espero os guste y si la preparáis, me encantaría conocer vuestras experiencias y opiniones ;)

    Un beso enorme!!

    Gauri

    martes, 10 de diciembre de 2013

    Carlota: Postre frío de limón con sabor a México

    Cero navideña mi entrada, pero no importa, porque cuando miréis lo sencillo y delicioso que resulta este postre, seguro que fliparéis!

    Carlota con sprinkles
    Bueno, pues resulta que hace unas semanas una prima muy querida de México cumplió años. Y colgó en su biografía de Facebook una foto donde se estaba comiendo con singular alegría una generosa cucharada de un postre que inmediatamente se conectó con mis recuerdos y mis papilas gustativas!! Recordé que lo había probado en varias ocasiones cuando vivía en México y que era taaaan sencillo de hacer que alguna vez incluso lo hice con mi madre (será el único postre que hicimos juntas durante mi adolescencia, porque mi mami es retebuena en la cocina pero la repostería no era su pasión, jiji).

    Carlota acompañada de brownie con nueces
    Total que entre lo que investigué y con los comentarios que recibí de parte de mi prima y de la amiga que le hizo el postre de cumpleaños, recordé que el dichoso se llama Carlota. Es una especie de pie de limón con galletas María, y hay varias versiones de la receta. La mayoría tienen como común denominador la leche condensada, leche evaporada, zumo de limones y galletas María. La que les compartiré es una fusión de ellas y le incorporé queso philadelphia para darle mayor consistencia y el sabor del queso crema que adoro :P

    Carlota: postre frío de limón

    Ingredientes para unas 10-12 porciones (depende de lo golosos!)
    • 350 - 400 g de galletas María
    • 355 ml de leche evaporada
    • 400 ml de leche condensada
    • 250 g de queso crema (tipo Philadelphia)
    • 125 ml (1/2 taza) de zumo de limón
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla

    Procedimiento:

    En un recipiente (o directamente en la licuadora) ponemos todos los ingredientes excepto las galletas. Licuamos hasta lograr una crema homogénea un tanto líquida.

    En un refractario colocamos una primera cama de galletas enteras, intentando que no queden muchos huecos (habrá que trocear algunas para rellenar estos huecos).

    Vaciamos un poco de la crema que preparamos, de manera que cubra las galletas pero que nos quede suficiente para cubrir mínimo una segunda capa de galletas (esto dependerá del tamaño de vuestro refractario).

    Colocamos una segunda capa de galletas y nuevamente vaciamos crema hasta cubrir. Por el tamaño de mi molde me alcanzó para dos capas.


    Metemos a la nevera por un mínimo de 3 horas, idealmente toda la noche. 
    Listo, a comer!!


    Cuando lo probé, me transportó a mis recuerdos más dulces de mi país: me acuerdo mucho de Morelia, de mi familia, de mis tíos y primos...Qué rápido vuela el tiempo.


    Quiero agradecer en especial a mi prima Mely y a su amiga Jeniffer que muy generosamente me compartió su receta. Sin ellas seguro que no me hubiera acordado de tan delicioso postre!

    Os dejo un beso enorme y me encantaría que me compartierais vuestras experiencias al preparar la Carlota :)

    Más besos,

    Gauri





    lunes, 14 de octubre de 2013

    Cheesecake de calabaza con salsa de cajeta: Bienvenido otoño!!

    Hace ya más de un mes que fue cumple de mi mamá, pero la distancia no me había permitido hornearle nada desde que comencé con mis aventuras en el mundo de la repostería!! Tenía tantas ganas de que hacerle mil cosas cuando la viera y gracias a Dios, mi deseo se ha hecho realidad.

    En estos días que hemos estado juntas ya le ha tocado probar una nueva versión de mi tarta de zanahoria, que luego os tengo que pasar la actualización ;) Ese mismo día también le tocó zamparse un cupcake de vainilla. Ambos le han encantado: misión cumplida!

    Pero yo quería hornear algo especial para ella, y celebrar su cumpleaños aunque fuera con retraso. Así que le dije que escogiera lo que más se le antojara y al mirar la receta de Cheesecake de Calabaza que publicó Raquel de My Cute Cakes, a las dos se nos hizo agua la boca....

    Lo que me costaría trabajo encontrar es la crema agria (sour cream), así que escribí a Raquel directamente y se ha portado super maja, me ha respondido rápidamente con qué podría reemplazarla: con yogur griego natural. Decidido. Al día siguiente fuimos a comprar los ingredientes que me hacían falta y también decidí reemplazar la salsa de caramelo por salsa de cajeta...adoro la cajeta!!


    Para quienes aún no sepáis qué es la cajeta, en este post de cupcakes de cajeta explico su diferencia con el dulce de leche.

    Prometí a Raquel que le compartiría las fotos de mi versión de su receta y que le diría qué tal había resultado de sabor y por el resultado (en dos días desapareció) creeeeo que estuvo bueno, jaja.


    Pues ahora, con la receta!!

    Cheesecake de calabaza con salsa de cajeta
    Adaptación de la receta de Raquel, de My Cute Cakes
    (molde de 20cm)

    Ingredientes para la base:

    • 250 g de galletas napolitanas sabor canela (puede usarse galletas tipo maría, sólo agregaríamos una cucharadita de canela en polvo)
    • 90 g de mantequilla derretida (aquí sí podemos usar el microondas!)

    Ingredientes para el cheesecake:
    • 400 g de queso crema
    • 125 g de crema agria (yo la reemplacé por yogur griego natural, retirando el exceso de suero y agregando media cucharadita de zumo de limón)
    • 120 g de azúcar blanco
    • 1 cucharadita de canela en polvo
    • 1/2 cucharadita de jengibre en polvo (yo usé del picado)
    • 1/2 cucharadita de clavo en polvo (aquí sí merece la pena usarlo ya en polvo)
    • 1/2 cucharadita de nuez moscada en polvo
    • 1 cucharada y 1/2 de harina
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 2 huevos L
    • 200 g de puré de calabaza
    • Salsa de cajeta para decorar


    Procedimiento:

    Si no tenéis puré de calabaza listo, comenzamos por prepararlo como yo he hecho, siguiendo la receta de Raquel. Sólo necesitamos entre 200 y 300 g de calabaza y agua. Pelamos y cortamos en daditos la calabaza. La ponemos a cocer en un cazo a fuego medio con agua. La dejamos unos 15 minutos o hasta que la calabaza esté ligeramente blanda.


    Colamos para retirar el exceso de agua y hacemos puré con una batidora eléctrica.


    Lo dejamos enfriar un poco, mientras, preparamos el cheesecake.

    Precalentamos el horno a 160ºC (si es con ventilador, a 140ºC) y preparamos un molde con la base desmontable. Yo lo que hice fue untarlo bien con mantequilla, colocar un círculo de papel de horno para la base y para las paredes, eché un poco de harina.

    Preparamos la base de nuestro cheesecake:
    Trituramos las galletas de canela y les añadimos la mantequilla derretida. Lo mezclamos bien (yo prefiero con las manos) hasta que se integre todo. Extendemos la mezcla en la base y por los lados del molde, presionando para que quede compacta. Metemos en la nevera mientras preparamos el relleno del cheesecake.

    Mezclamos el azúcar con las especias en un bol grande.

    Agregamos  el queso crema y mezclamos con una espátula. Luego batimos con las varillas eléctricas hasta que la mezcla esté esponjosa. Añadimos la vainilla y los huevos, uno a uno, mezclando después de cada adición. Después añadimos la crema agria (o el yogurt griego natural) y batimos. Añadimos la harina, con cuidado de no sobrebatir la masa una vez añadida. Finalmente, incorporamos el puré de calabaza.

    Rellenamos el molde y horneamos por 35 minutos, hasta que los bordes estén ligeramente dorados y al tocar la superficie se note firme y que el centro aún se mueva ligeramente. Lo sacamos del horno y dejamos enfriar por completo en el molde, a temperatura ambiente.


    Luego, lo metemos a la nevera un mínimo de 3 horas (idealmente toda la noche) para que quede firme.

    Mientras, podemos preparar la salsa de cajeta...mmmm

    Salsa de cajeta
    Ingredientes:

    • 200 ml de nata para montar (crema para batir)
    • 200 ml de cajeta (yo utilicé la Cajeta de Leche de Cabra, Quemada, marca Real del Potosí que me ha traído mi madre de México. En su defecto, puede sustituirse por dulce de leche)

    En un cazo ponemos la nata y la cajeta a fuego medio. No hay que llevarlo a hervir, sólo hay que calentar y remover hasta que se integren bien ambos ingredientes. Retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente.



    Cuando ya vayamos a devorar degustar nuestro cheesecake, lo desmoldamos antes de servir y decoramos con salsa de cajeta.


    ÑAAAAAAM!!

    Me encantó el espejo de salsa de cajeta, y está para chuparse los dedos!!


    Todos los que probaron este cheesecake, quedaron fascinados. Incluso mi hermano me ha pedido que esta sea la tarta que le prepare para su cumple. Creo que yo he sido la única que le puse un "pero", porque lo único que le cambiaré para la siguiente vez que la prepare, es que utilizaré clavo molido. En esta ocasión molí el clavo yo misma en un mortero y no logra ser tan fino como me gusta (de repente me encontré un pequeño trocito de clavo y me supo muy intenso). Con todo y ese detalle, resultó un éxito. Os tengo que contar cómo queda la próxima vez que la haga!!

    Gracias de nuevo, Raquel y espero te guste esta interpretación de tu receta!!

    Un abrazo a cada uno, gracias por leernos :)

    Ciaooooo!!

    Gauri







    sábado, 20 de julio de 2013

    Brownie Cheesecake!! La preferida de Leo :)

    Hace unos días fue el cumple de Leo y después de pensar en qué sería lo que más le gustaría (lo llegué a visualizar hecho de fondant, con un plato de pasta en la mano) recordé que lo que realmente más le ha gustado de todas las recetas que he probado, son los brownie cheesecupcakes que hice para San Valentín.


    Cuando los hice, tan sólo en una sentada se comió tres!


    Recordé que fué la ocasión en donde hacía más ruidos en cada mordida: "mmmm"...."MHMH-MMMM!!" (ya que abrió la boca me repitió "están buenísimos!!")

    Decidido, haría esa receta, pero formato tarta (doble cantidad que en formato cupcakes) para que rindiera, finalmente era su cumple!!


    La receta la saqué de una revista maravillosa que se llama Lecturas Cocina. Sacan un número cada trimestre, con cada cambio de estación. Esta que tengo es la de Invierno (y no he encontrado la de Primavera ni Veranoo!).


    Pues vamos con ella, que además de todo veréis lo facilísima que es de preparar!!

    Brownie Cheesecake
    (8-10 raciones)

    Ingredientes para el brownie:
    • 135 g de harina
    • 185 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
    • 30 g  de cacao en polvo (sin azúcar)
    • 226 g de azúcar
    • 2 huevos

    Ingredientes para el cheesecake:
    • 285 g de queso crema para untar (tipo Philadelphia)
    • 4-5 cucharadas de azúcar
    • 2 cucharadas de harina
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    • 2 huevos

    Procedimiento:

    Precalentar el horno a 170ºC (150ºC si es con ventilador)
    Forrar un molde con papel de horno  (aquí es donde la lié porque no coloqué como debería el papel de horno, ya luego Leo me explicó :P). Como hay que hacer, es adaptar el papel de horno a la forma de tu molde. En mi caso que es redondo, debí cortar primero un círculo del tamaño de la base (20cm) y luego, aparte, una tira para las paredes, de la misma altura (6cm). Si no lo hacéis así, os puede quedar como a mí, tipo rústico, jajaja :P

    Así no se coloca el papel de horno
    Ahora sí, a preparar primero el brownie:
    Ponemos en un cuenco la mantequilla reblandecida, el azúcar y el cacao tamizado. 
    Añadimos los huevos y batimos con cuchara de madera o con varillas manuales.
    Tamizamos la harina sobre el cuenco y mezclar hasta integrarla.
    Pasamos la masa en el molde forrado con papel de horno.

    Luego, mezclamos en otro cuenco todos los ingredientes del cheesecake y los batimos también con varillas manuales. Quedará una mezcla bastante líquida. 
    Vertemos la crema resultante en el molde, sobre la de brownie.
    Revolvemos ligeramente con un tenedor haciendo movimientos circulares hasta mezclar ambas capas un poco.

    Introducimos el molde en el horno precalentado y cocemos durante unos 40-45 minutos, hasta que veamos que la parte blanca del cheesecake empieza a tomar un color ligeramente dorado.

    Retiramos del horno y dejamos enfriar unos 10 minutos en el molde. Después, desmoldamos con cuidado y pasamos la tarta a una rejilla para que se enfríe.

    Hasta eso no se ve tan mal, jeje. A Leo le gustó el efecto rústico que le dieron las arrugas del papel encerado :P


    Decoramos a nuestro gusto y a devorar!!


    Yo le espolvoreé con azúcar glas y un stencil de corazón y lo decoré con este bunting (banderines) en italiano :P Menos mal que le gustó porque resultó más tardado hacerlo de lo que creí!! 


    Y lo más importante, de sabor y consistencia, dijo que es el que más le ha gustado :) Es que el contraste de texturas y sabores es deliciosooo!!


    La foto que ha hecho mi peque, me encantó!


    Espero que la disfrutéis y ya me contaréis si os habéis animado a prepararla ;)

    Un beso enorme!!! Y a quienes ya estáis descansando, felices vacaciones!!

    Ciaoo!!

    Gauri



    jueves, 23 de mayo de 2013

    Mi alebrije: cheese-cupcake de fresa y oreo

    Muchos os preguntaréis: "¿Ale...qué?"
    El alebrije es una artesanía de origen mexicano, que representa una criatura que ralla en la fantasía; una especie de animal imaginario, a menudo mezcla de diferentes especies. Muchas veces se hacen de madera y otras con papel maché o cartón y suelen ser súper coloridos.
    Encontré este sitio donde hay unos muy chulos, para que os hagáis una idea.

    ¿Y qué tiene que ver este bicho con mi cupcake? Pues que es el resultado de una mezcla de recetas sobre las cuales me fui inspirando, buscando los sabores que quería, hasta que logré materializarlo. Un alebrije es lo que se me vino a la mente :P


    Tenía muuuuuucho antojo de repetir el cheesecake de oreo que hice con mi mamá el verano pasado, pero algo que recordaba y que no se me acababa de antojar era que tuviera la textura de un helado. Ese cheesecake al mantenerse en congelador, es ideal para el verano porque es muy fresquito, y yo tenía ganas de algo frío pero no helado.

    Así que me tiré un clavado al internet a ver qué encontraba (a mí que no me gusta investigar, jaja) y hallé mil versiones de recetas de cheesecakes! Algo que ignoraba es que se puede hacer por lo menos de tres maneras: en el congelador, en la nevera y en el horno.

    Como os comentaba, quería descartar esta vez la opción congelador y descarté también la opción horneada porque tampoco quería que quedara caliente, como los brownie cheese-cupcakes que he hecho para San Valentín.

    Algo que entendí es que el ingrediente que compartían las opciones frías (congelador y nevera) es la gelatina (polvo o láminas) y las versiones horneadas llevaban siempre huevos (bueno, esos hay que echárselos a todas las recetas, jajajaja!).

    Así fui depurando, seleccionando los ingredientes que quería utilizar. Lo bueno es que Leo tenía unas láminas de gelatina en casa :)


    Tenía además muchas ganas de utilizar las fresas que acababa de comprar y quería también conservar la base de oreo del cheesecake que hice con mamá, sustituyendo la tradicional base con galleta maría.

    En las recetas que encontré de cheesecakes con fresa, vi que también había muchas maneras de incorporarlas, y estaba a punto de meterlas en crudo, pero ya cuando estaba por ponerme a hornear, vi que había una receta donde las incorporaba en caliente, haciendo una especie de mermelada con vainilla y canela y esa es la que provocó que se me hiciera agua la boca...mmmmmm!!

    Después de traducir los trozos de recetas, de convertir y adaptar las cantidades para que me salieran 12 cupcakes, este fue el resultado (y salieron a la primera!!!):

    Cheese-cupcakes de fresa y oreo

    Ingredientes para 12 cheese-cupcakes:

    Para la base de galletas oreo:
    • 75 g de galletas oreo molidas/picadas/trituradas
    • 40g de mantequilla derretida

    Para el preparado de fresa:
    • 227 g de fresas
    • 1 cucharada de agua fría
    • 1 cucharada de agua tibia
    • 1 y 1/2 láminas (3g) de gelatina neutra
    • 19 g de azúcar blanco
    • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
    • 1/2 cucharadita de canela en polvo

    Para el cheesecake:
    • 200 g de queso crema a temperatura ambiente
    • 2 y 1/2 láminas (5g) de gelatina neutra 
    • 125 g de yogurt
    • 40 g de azúcar blanco
    • 1 cucharada de jugo de limón
    • 2 cucharadas de agua fría
    • 2 cucharadas de agua caliente
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla

    Para la decoración:
    • 6 fresas frescas, partidas a la mitad

    Procedimiento:

    Trituramos nuestras galletas oreo y reservamos. Derretimos la mantequilla en el microondas (o a baño maría). Mezclamos en un bol la galleta triturada con la mantequilla, para hacer la base de los cheese-cupcakes. Colocamos las cápsulas (papel o silicona) en nuestra bandeja para cupcakes/magdalenas y repartimos esta mezcla anterior en el fondo de cada cápsula, aplastando un poco con una cuchara para que la base quede compacta y pareja. Metemos 15-20 minutos a la nevera.


    Mientras, hacemos el preparado de fresa. En un cuenco, ponemos a hidratar nuestras láminas de gelatina en la cucharada de agua fría, durante 3 minutos. En un cazo ponemos las fresas, el azúcar y una cucharada de agua tibia. Cocinamos a fuego medio hasta que las fresas estén blandas. 


    Con la batidora de inmersión, licuamos hasta convertirlo en puré. Vaciamos la gelatina hidratada al puré caliente de fresas y suavemente cocinamos a fuego lento, removiendo hasta que la gelatina esté completamente disuelta. 


    Retiramos del fuego y añadimos el extracto de vainilla y la canela. Dividimos la mezcla en dos tazas, una ligeramente más abundante que la otra (para la capa superior de los cheese-cupcakes). Dejamos templar.

    Ahora preparamos el cheesecake. En un cuenco, ponemos a hidratar las láminas de gelatina en las 2 cucharadas de agua fría, durante 3 minutos. Mientras, batimos el queso crema con el yogurt, el jugo de limón, el extracto de vainilla y la taza con menor cantidad de preparado de fresa. Ya que nuestra gelatina está hidratada, le añadimos las 2 cucharadas de agua caliente y removemos hasta que se disuelva. Ya que esté bien disuelta y templada la gelatina, la incorporamos a la mezcla de cheesecake, batiendo a velocidad baja hasta que sea homogénea.

    Sacamos de la nevera la bandeja que teníamos con las cápsulas rellenas de la base de oreo. Repartimos la mezcla de cheesecake entre las cápsulas. Metemos nuevamente a la nevera entre entre 1 y 2 horas, hasta que veamos que nuestros cheese-cupcakes están firmes al tacto.

    Ya que están listos, sacamos y vertemos la taza con mayor cantidad del preparado de fresa que habíamos reservado, distribuyéndola en nuestros cheese-cupcakes. Si el preparado se ha espesado, calentamos un minuto a fuego medio sólo hasta que esté lo suficientemente líquido como para vaciarlo encima de los cheese-cupcakes.


    Yo dejé algunos sin esta capa superior, para probar cómo sabían. Metemos nuevamente a la nevera y los dejamos cuajar una hora más, hasta que la cobertura de fresa esté firme. Y listo!! Si queremos agregamos la mitad de una fresa fresca y lavada para decorar :)

    Este fue el primero que me comí en la noche, mmmmmmmmmmmmmm!! Me encantó!!


    Y al día siguiente, probé uno de los que dejé sin cobertura...y no sé por cuál me decido!! Los dos me gustaron mucho!!! 


    Evidentemente los que no tienen cobertura son ligeramente menos dulces y creo que según el antojo de azúcar que traía, unos días me gustaban más unos que otros :P


    Y al último que me comí, decidí agregarle una galleta oreo más, digo, ya para redondear el tema calórico, jajaja! :P


    Creo que ni se nota que me encantan las galletas oreo, jeje. Os prometo, que si a alguien le encantan los cheesecakes, o las fresas o las oreo, alucinaría con esta combinación!!

    Bueno, pues ojalá os animéis con la receta y si es así, me contáis!!

    Un abrazo apretado, para quitar el frio que hace a estas horas de la madrugada ;)

    Besos a montón,

    Gauri